4. La concepción positiva de la economía del sector público 238

PRIMERA PARTE:
CONCEPTO Y MÉTODO

CAPÍTULO IV
ECONOMÍA DEL SECTOR PÚBLICO

 

4. LA CONCEPCIÓN POSITIVA DE LA ECONOMÍA DEL SECTOR PÚBLICO

Dejando de lado la teoría fiscal del marxismo, que en todo caso constituye una aplicación de la teoría económico-política del marxismo, que ya comentamos con anterioridad en el Capítulo III, al estudio de la Hacienda Pública, y que pretende ofrecer una explicación de la actividad financiera tanto en las sociedades que preceden al socialismo como a las propiamente socialistas (61), las dos escuelas más importantes de la corriente positiva de la Hacienda Pública son la de la sociología financiera italiana y la de la sociología financiera alemana.

Los autores más significativos de la escuela italiana parten de la teoría sociológica de Vilfredo Pareto (62) y sus discípulos Gino Borgatta, Guido Sensini, Mauro Fasiani y Amicare Puviani. Estos autores afirman que la actividad financiera está constituida, ante todo, por un conjunto de decisiones y de elecciones políticas. Así, conciben el Estado como un elemento de dominación o coacción a través de una clase que gobierna y que impone al resto de los individuos los programas de ingresos y gastos públicos que considera convenientes. Puviani resalta que la minoría dirigente siempre impondrá su conveniencia al resto de la sociedad a través de lo que él denomina “ilusión financiera” y que, en definitiva, no es sino una teoría del comportamiento de la minoría rectora tendente en todo caso a ocultar la carga real de la coacción y de los impuestos, y a exagerar los supuestos efectos beneficiosos de los gastos públicos.(63) Borgatta, por su parte, da gran relevancia al carácter no lógico del fenómeno financiero, desarrollando una explicación sociológica y económica de dicho fenómeno que estaría influenciado por los más variados aspectos políticos y sociales.

En resumen, la escuela sociopolítica italiana considera que la actividad financiera está constituida por un conjunto de elecciones políticas tomadas por el grupo dominante y que no necesariamente vinculan de forma obligatoria a los restantes miembros de la sociedad. Como ya hemos señalado, estos teóricos italianos, junto con Wicksell, fueron estudiados en profundidad por James Buchanan y ejercieron una importante influencia en el nacimiento de la moderna teoría de la Elección Pública.

Por otro lado, las figuras más importantes de la denominada “sociología financiera alemana” son Joseph Alois Schumpeter, Goldscheid Hecht, F. K. Mann y Herbert Sultan. Schumpeter (64), al igual que Karl Marx, defiende que la estructura financiera de una sociedad arraiga en su estructura económica, aunque naturalmente esta estructura financiera pueda modificarse después y condicionar el propio desarrollo de la estructura económica de la sociedad. La diferencia esencial entre Marx y Schumpeter radica en que la teoría económica que Schumpeter aplica para estudiar el proceso económico es totalmente distinta del sistema de ideas económicas del marxismo y se encuentra mucho más arraigada en el paradigma neoclásico-walrasiano basado en la maximización. Como ha recordado Smithis, “las dos influencias intelectuales dominantes en la vida de Schumpeter son las de Marx y Walras”.(65) La escuela financiera alemana dirige sus esfuerzos al estudio de la metodología financiera y al análisis de los factores políticos y sociales que limitan la distribución de la carga tributaria. En este sentido, Herbert Sultan establece los principios que él considera básicos para formular de manera correcta la sociología financiera. El primero sería el de que los temas financieros son, ante todo, problemas políticos; el segundo, que solamente el conocimiento del grado de cohesión entre la Hacienda Pública, la economía, y la estructura estatal y social posibilitan un análisis sociológico correcto para cada época y nación de lo que la Hacienda Pública y la Actividad Financiera significan.(66)

 

“Sólo podrá reproducirse total o parcialmente el contenido de este trabajo citando expresamente a su autor y al medio en donde fue originalmente publicado (indicado, en su caso, en la sección de bibliografía del Curriculum vitae). A quienes incumplan esta condición les serán aplicados las leyes civiles y penales que correspondan, a parte de las procedentes indemnizaciones por daños y perjuicios”.

______________________________________

(61)Como resultado de la caída de los regímenes socialistas del Este de Europa y su intento de diseñar una transición hacia la economía de mercado, se ha desarrollado un nuevo programa de investigación consistente en el estudio de los sistemas fiscales que conviene adoptar en la fase de transición de las mencionadas economías. Entre estos trabajos cabe destacar, por ejemplo, los siguientes: Cheryl W. Gray, “Tax Systems in the Reforming Socialist Economies of Europe”, Communist Economies and Economic Transformation, vol. 3, nº 1, 1991, pp. 63-80; Sergey V. Aleksashenko, “Establishment of a Taxation System in the USSR”, ibídem, pp. 81-92; y Charles E. McLure, “Income Tax Policy for the Russian Republic”, Communist Economies and Economic Transformation, vol. 4, nº 3, 1992, pp. 425-436.

(62)Véanse los trabajos de esta escuela recopilados en los Italian Economic Papers, Luigi L. Pasinetti (ed.), Oxford University Press, 1992.

(63)La aportación de Puviani se encuentra incluida sobre todo en su libro Teoría de la Ilusión Financiera, Editorial Edersa, Madrid, 1972. El núcleo esencial de esta corriente coincide, en última instancia, con la teoría de la coacción institucional basada en el subjetivismo de la Escuela Austriaca, que he explicado y defendido en mi Socialismo, Cálculo Económico y Función Empresarial, ob. cit., pp. 110-135.

(64)Joseph A. Schumpeter, “La crisis del Estado Fiscal”, capítulo 3 de Lecturas de Hacienda Pública, Juan Francisco Corona (ed.), Ediciones Minerva, Madrid, 1994, pp. 57-76.

(65)Enrique Fuentes Quintana, ob. cit., p. 100.

(66)Herbert Sultan, Hacienda Pública y Sociología, Editorial Librería Ateneo, Buenos Aires, 1961, vol. I.