{"id":1615,"date":"2014-01-31T11:07:43","date_gmt":"2014-01-31T10:07:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/?page_id=1615"},"modified":"2014-02-22T08:48:33","modified_gmt":"2014-02-22T08:48:33","slug":"crash-bursatil","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/articles\/articles-in-spanish\/crash-bursatil\/","title":{"rendered":"Crash Burs\u00e1til"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>EL CRASH BURS\u00c1TIL Y LA RECESI\u00d3N ECON\u00d3MICA<\/strong><\/p>\n<p>El crash burs\u00e1til que se inici\u00f3 a lo largo del pasado mes de Agosto en Wall Street y en el resto del mundo occidental ha pillado por sorpresa a muchos analistas financieros. Se argumenta que los datos econ\u00f3micos fundamentales de las principales econom\u00edas desarrolladas de Europa y Am\u00e9rica siguen siendo muy buenos en t\u00e9rminos de crecimiento, empleo, beneficios empresariales y tasa de inflaci\u00f3n, por lo que se considera que no existen razones objetivas para una correcci\u00f3n tan fuerte. Sin embargo, la mayor\u00eda de estos an\u00e1lisis y comentarios pecan de superficiales y no son capaces de apreciar las claves econ\u00f3micas subyacentes de los procesos que quieren explicar.<br \/>\nLa realidad es que a partir de que la econom\u00eda norteamericana saliera de su \u00faltima recesi\u00f3n en 1992, la Reserva Federal comenz\u00f3 a orquestar una tremenda expansi\u00f3n crediticia que ha hecho crecer la masa monetaria en forma de billetes y dep\u00f3sitos (M3) a un ritmo pr\u00f3ximo al 10 por ciento anual (lo que equivale a duplicar en cada periodo de 6 a 7 a\u00f1os el volumen total de d\u00f3lares que circula en el mundo).<\/p>\n<p>Esta grave inflaci\u00f3n de los medios de pago, que se han colocado en el mercado por el sistema bancario en forma de cr\u00e9ditos de nueva creaci\u00f3n concedidos a bajos tipos de inter\u00e9s, ha producido, como es natural, una importante subida en los precios de los bienes de capital, activos inmobiliarios y t\u00edtulos representativos de los mismos que se intercambian en la bolsa de valores, cuyos \u00edndices han crecido de forma espectacular. Curiosamente, y al igual que ocurriera en los &#8220;felices&#8221; a\u00f1os previos a la Gran Depresi\u00f3n de 1929, el shock de crecimiento monetario hasta ahora no ha impactado de forma significativa al subconjunto de precios de bienes y servicios de consumo (aproximadamente 1\/3 del total de bienes). Y es que en los a\u00f1os 90, al igual que en los 20, se ha experimentado un notable aumento de la productividad, resultado de la introducci\u00f3n masiva de nuevas tecnolog\u00edas y de importantes innovaciones empresariales que, en ausencia de la &#8220;borrachera monetaria&#8221;, habr\u00edan producido una saludable y continua reducci\u00f3n en el precio unitario de los bienes y servicios que consumen todos los ciudadanos. Que no se haya producido esta sana &#8220;deflaci\u00f3n&#8221; de precios en los bienes de consumo, en una etapa de tan gran crecimiento de la productividad como la actual es la principal prueba de que el proceso econ\u00f3mico se encuentra muy perturbado por el shock monetario.<\/p>\n<p>Desgraciadamente la teor\u00eda econ\u00f3mica (y el sentido com\u00fan) nos ense\u00f1a que la expansi\u00f3n crediticia y la inflaci\u00f3n monetaria no constituyen un atajo que haga posible el desarrollo econ\u00f3mico estable y sostenido sin necesidad de incurrir en el sacrificio y en la disciplina que supone toda tasa elevada de ahorro voluntario. Y es que, las expansiones artificiales del cr\u00e9dito y del dinero siempre son, como mucho, &#8220;pan para hoy y hambre para ma\u00f1ana&#8221;. En efecto, hoy no existe duda alguna sobre el car\u00e1cter recesivo que, a la larga, siempre tiene el shock monetario: el cr\u00e9dito de nueva creaci\u00f3n (no ahorrado previamente por los ciudadanos) pone de entrada a disposici\u00f3n de los empresarios una capacidad adquisitiva que gastan en proyectos de inversi\u00f3n desproporcionadamente ambiciosos, es decir, como si el ahorro de los ciudadanos hubiera aumentado, cuando de hecho tal cosa no tiene porqu\u00e9 haber sucedido. Se produce as\u00ed una descoordinaci\u00f3n generalizada en el sistema econ\u00f3mico: la burbuja financiera afecta negativamente a la econom\u00eda real y tarde o temprano el proceso se revierte en forma de una recesi\u00f3n econ\u00f3mica en la que se inicia el doloroso y necesario reajuste que siempre exige la readaptaci\u00f3n de toda estructura productiva real que se ha visto distorsionada por la inflaci\u00f3n. Los detonantes concretos que anuncian el paso de la euforia propia de la &#8220;borrachera&#8221; monetaria a la &#8220;resaca&#8221; recesiva son m\u00faltiples y pueden variar de un ciclo a otro. En las circunstancias actuales han actuado como detonantes m\u00e1s visibles, entre otros, la grave crisis pol\u00edtico-econ\u00f3mica de Rusia y la recesi\u00f3n econ\u00f3mica en la cuenca asi\u00e1tica que, por cierto, responde con precisi\u00f3n de libro de texto a las caracter\u00edsticas del ciclo de expansi\u00f3n del cr\u00e9dito, boom artificial, crash burs\u00e1til y recesi\u00f3n econ\u00f3mica que aqu\u00ed estamos explicando.<\/p>\n<p>Ahora le toca el turno a los Estados Unidos (y, por ende al resto del mundo occidental). El mercado burs\u00e1til est\u00e1 sentenciado desde el momento en que los agentes econ\u00f3micos intuyen que la euforia burs\u00e1til tiene un origen predominantemente monetario y que s\u00f3lo puede mantenerse si la Reserva Federal contin\u00faa su alocada carrera inyectando nuevas dosis de liquidez a un ritmo progresivamente creciente. Aunque no cabe descartar reacciones nerviosas de la FED en esta direcci\u00f3n, y son muchas las voces interesadas que exigen ulteriores reducciones en los tipos de inter\u00e9s y nuevas inyecciones monetarias que permitan al que quiera retirar sin p\u00e9rdidas sus inversiones en bolsa, es lo cierto que tal huida hacia adelante s\u00f3lo lograr\u00e1 posponer temporalmente los problemas a costa de hacerlos luego mucho m\u00e1s graves. En efecto, la recesi\u00f3n inevitablemente llegar\u00e1 cuando los beneficios de las empresas de bienes de capital empiecen a resentirse como resultado de los errores cometidos y los precios de los bienes de consumo comiencen a crecer relativamente m\u00e1s de prisa que los de los bienes de capital. A partir de ese momento se iniciar\u00e1 un doloroso reajuste que a los problemas de ca\u00edda de la producci\u00f3n y aumento del desempleo a\u00f1adir\u00e1 un fuerte aumento de los precios (recesi\u00f3n inflacionaria) si es que la FED se empe\u00f1a en seguir adelante con su pol\u00edtica de expansi\u00f3n monetaria. La disyuntiva para Alan Greenspan y su consejo en la Reserva Federal no es, por tanto, nada c\u00f3moda. Durante a\u00f1os han hecho dejadez de su responsabilidad monetaria y ahora se encuentran en un callej\u00f3n sin salida: o dejan que el proceso recesivo se inicie ya y con \u00e9l el saludable y doloroso reajuste; o huyen hacia delante &#8220;d\u00e1ndole al borracho que ya empieza a sentir la resaca m\u00e1s alcohol&#8221;, con lo que las probabilidades de caer en un futuro no lejano en una grave recesi\u00f3n inflacionaria aumentar\u00e1n exponencialmente (este es el error que se cometi\u00f3 tras el crash burs\u00e1til de 1987, que nos llev\u00f3 a la inflaci\u00f3n de finales de los ochenta y termin\u00f3 en la grave recesi\u00f3n de 1990-1992).<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n comparativa de las econom\u00edas de la Uni\u00f3n Europea es menos mala que la norteamericana (dejando ahora de lado las indudables rigideces europeas que tan innecesariamente largo y doloroso hacen todo proceso de reajuste en cada recesi\u00f3n). Tradicionalmente la pol\u00edtica expansiva del Bundesbank ha sido mucho m\u00e1s responsable y menos &#8220;alegre&#8221; que la de la Reserva Federal. Adem\u00e1s, el cumplimiento de los criterios de convergencia ha supuesto un notable y saludable enfriamiento de las principales econom\u00edas europeas. Solamente algunos pa\u00edses perif\u00e9ricos como Irlanda y, sobre todo, Espa\u00f1a est\u00e1n inmersos desde que iniciaron su proceso de convergencia en una importante expansi\u00f3n crediticia.<br \/>\nEl caso de nuestro pa\u00eds, Espa\u00f1a, es paradigm\u00e1tico. Nuestra econom\u00eda experimenta un boom econ\u00f3mico que, en parte, se debe a causas reales (reformas estructurales emprendidas por el gobierno de Jos\u00e9 Mar\u00eda Aznar); pero en otra parte nada desde\u00f1able se encuentra alimentado por una expansi\u00f3n artificial del dinero (M1 &#8211; M2) y del cr\u00e9dito que viene creciendo en los \u00faltimos meses a un ritmo del 13,5 por ciento anual, y que en el caso del cr\u00e9dito casi triplica la evoluci\u00f3n de esa misma magnitud en Francia o Alemania. Nuestros agentes econ\u00f3micos han interpretado la bajada de los tipos de inter\u00e9s, que resultan del proceso de convergencia, en los t\u00e9rminos de relajaci\u00f3n monetaria que han sido tradicionales en nuestro pa\u00eds: mayor disponibilidad de dinero f\u00e1cil y peticiones masivas de cr\u00e9ditos a los bancos espa\u00f1oles, que \u00e9stos han satisfecho cre\u00e1ndolo de la nada ante la mirada imp\u00e1vida del Banco de Espa\u00f1a. En todo caso la parte de burbuja especulativa de nuestro boom econ\u00f3mico tendr\u00e1 los d\u00edas contados cuando a partir del pr\u00f3ximo mes de Enero de 1999 Duisemberg y los responsables del Banco Central Europeo se den cuenta de que es preciso subir los tipos de inter\u00e9s del Euro para abortar crecimientos desproporcionados de la masa crediticia, especialmente en determinadas regiones europeas (por ejemplo Espa\u00f1a) en que no est\u00e1n exclusivamente basados en causas reales.<\/p>\n<p>Por tanto es seguro que la burbuja especulativa espa\u00f1ola tiene (afortunadamente) los d\u00edas contados. El \u00fanico riesgo es que el necesario reajuste se posponga, sobre todo si se anticipan los s\u00edntomas de recesi\u00f3n en Estados Unidos. En todo caso, los agentes econ\u00f3micos de nuestro pa\u00eds tienen que acostumbrarse a trabajar y crecer en un entorno econ\u00f3mico mucho m\u00e1s &#8220;fr\u00edo&#8221;, entorno que no les es familiar pues, hasta ahora, nunca lo han conocido. Este cambio de h\u00e1bitos exige un gran esfuerzo y disciplina as\u00ed como culminar muchas reformas estructurales de liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica que a\u00fan quedan por hacer, y que s\u00f3lo un gobierno fuerte con una clara mayor\u00eda podr\u00e1 emprender. Que tal mayor\u00eda pueda obtenerla el Partido Popular en las pr\u00f3ximas elecciones depender\u00e1, en gran medida, del acierto de su Presidente a la hora de elegir el momento m\u00e1s adecuado de convocarlas (es decir, cuando a\u00fan no se hayan notado los s\u00edntomas de la pr\u00f3xima recesi\u00f3n), y de la capacidad de su gobierno para explicar a los espa\u00f1oles el nuevo marco de econom\u00eda fr\u00eda y disciplinada en el que a partir de ahora por fuerza van a tener que desarrollar su actividad.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Huerta de Soto<br \/>\nCatedr\u00e1tico de Econom\u00eda Pol\u00edtica<br \/>\nUniversidad Rey Juan Carlos de Madrid<\/p>\n<p>&#8220;S\u00f3lo podr\u00e1 reproducirse total o parcialmente el contenido de este trabajo citando expresamente a su autor y al medio en donde fue originalmente publicado (indicado, en su caso, en la secci\u00f3n de bibliograf\u00eda del Curriculum vitae). A quienes incumplan esta condici\u00f3n les ser\u00e1n aplicados las leyes civiles y penales que correspondan, a parte de las procedentes indemnizaciones por da\u00f1os y perjuicios&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"parent":1216,"menu_order":0,"template":"","article-language":[1281],"class_list":["post-1615","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","article-language-spanish"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/1615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/1216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"article-language","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/article-language?post=1615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}