{"id":1621,"date":"2014-01-31T11:13:53","date_gmt":"2014-01-31T10:13:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/?page_id=1621"},"modified":"2014-02-22T08:52:58","modified_gmt":"2014-02-22T08:52:58","slug":"libertad-de-empresa","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/articles\/articles-in-spanish\/libertad-de-empresa\/","title":{"rendered":"Libertad de empresa"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA LIBERTAD DE EMPRESA COMO IMPERATIVO MORAL<\/strong><\/p>\n<p>La mayor parte de las consideraciones sobre justicia distributiva que hasta ahora se han mantenido con car\u00e1cter mayoritario y que han constituido el &#8220;fundamento \u00e9tico&#8221; de importantes movimientos pol\u00edticos y sociales (de naturaleza &#8220;socialista&#8221; o &#8220;socialdem\u00f3crata&#8221;) tienen su origen o fundamento en una err\u00f3nea concepci\u00f3n est\u00e1tica de la econom\u00eda. En efecto, el paradigma de la teor\u00eda econ\u00f3mica hasta ahora dominante se basaba, en mayor o menor medida, en considerar que la informaci\u00f3n es algo objetivo y se encuentra dada (bien en t\u00e9rminos ciertos o probabil\u00edsticos), por lo que se consideraba posible efectuar an\u00e1lisis de coste-beneficio sobre la misma. Siendo esto as\u00ed, parec\u00eda l\u00f3gico que las consideraciones de maximizaci\u00f3n de la utilidad fueran totalmente independientes de los aspectos morales y que unos y otras pudieran combinarse en diferentes proporciones. Adem\u00e1s, la concepci\u00f3n est\u00e1tica hasta ahora dominante llevaba inexorablemente a presuponer que en cierto sentido los recursos estaban dados y eran conocidos, por lo que el problema econ\u00f3mico de su distribuci\u00f3n se consideraba distinto e independiente del que planteaba la producci\u00f3n de los mismos. En efecto, si los recursos est\u00e1n dados, posee excepcional importancia el c\u00f3mo habr\u00e1n de distribuirse entre los diferentes seres humanos tanto los medios de producci\u00f3n como el resultado de los diferentes procesos productivos.<br \/>\nTodo este planteamiento ha sido demolido por la nueva concepci\u00f3n din\u00e1mica de los procesos de mercado y por la nueva teor\u00eda econ\u00f3mica de la funci\u00f3n empresarial. \u00c9sta ha puesto de manifiesto que todo ser humano posee una innata capacidad creativa que le permite apreciar y descubrir las oportunidades de ganancia que surgen en su entorno, actuando en consecuencia para aprovecharlas. Consiste, por tanto, la empresarialidad en la capacidad t\u00edpicamente humana para crear y descubrir continuamente nuevos fines y medios. Desde esta concepci\u00f3n, los recursos no est\u00e1n dados, sino que tanto los fines como los medios son continuamente ideados y concebidos ex-novo por los empresarios, siempre deseosos de alcanzar nuevos objetivos que ellos descubren que tienen un mayor valor. Y si los fines, los medios y los recursos no est\u00e1n dados, sino que continuamente est\u00e1n cre\u00e1ndose de la nada por parte de la acci\u00f3n empresarial del ser humano, es claro que el planteamiento \u00e9tico fundamental deja de consistir en c\u00f3mo distribuir equitativamente &#8220;lo existente&#8221;, pasando, m\u00e1s bien, a concebirse como la manera m\u00e1s conforme a la naturaleza humana de fomentar la creatividad. Por eso en el campo de la \u00e9tica social se llega a la conclusi\u00f3n de que la concepci\u00f3n del ser humano como un actor creativo hace inevitable aceptar con car\u00e1cter axiom\u00e1tico el principio \u00e9tico de que &#8220;todo ser humano tiene derecho natural a los frutos de su propia creatividad empresarial&#8221;. No s\u00f3lo porque, de no ser as\u00ed, estos frutos no actuar\u00edan como incentivo capaz de movilizar la perspicacia empresarial y creativa del ser humano, sino porque, adem\u00e1s, se trata de un principio universal capaz de ser aplicado a todos los seres humanos en todas las circunstancias concebibles.<br \/>\nConsiderando la econom\u00eda como un proceso din\u00e1mico de tipo empresarial, el principio \u00e9tico que ha de regular las interacciones sociales se basa en considerar que la sociedad m\u00e1s justa ser\u00e1 aqu\u00e9lla que de manera m\u00e1s en\u00e9rgica promueva la libertad y la creatividad empresarial de todos los seres humanos que la compongan, para lo cual es imprescindible que cada uno de ellos pueda tener la seguridad a priori de que podr\u00e1 apropiarse de los resultados de su creatividad empresarial (que antes de ser descubiertos o creados por cada actor no exist\u00edan en el cuerpo social) y que no habr\u00e1n de serle expropiados total o parcialmente por nadie, y menos por la Administraci\u00f3n del Estado.<br \/>\nFinalmente, el an\u00e1lisis propuesto hace evidente el car\u00e1cter inmoral del intervencionismo, entendido como todo sistema de agresi\u00f3n institucional llevado a cabo por el Estado en contra del libre ejercicio de la acci\u00f3n humana o funci\u00f3n empresarial en cualquier \u00e1rea o parcela social. En efecto, la coacci\u00f3n en contra del actor impide que \u00e9ste desarrolle lo que le es por naturaleza m\u00e1s propio, a saber, su innata capacidad para crear y concebir nuevos fines y medios actuando en consecuencia para lograrlos. En la medida en que la coacci\u00f3n del Estado impida la acci\u00f3n humana de tipo empresarial, se limitar\u00e1 su capacidad creativa y no se descubrir\u00e1 ni surgir\u00e1 la informaci\u00f3n o conocimiento que es necesario para coordinar la sociedad. Precisamente por esto el socialismo es un error intelectual pues, imposibilita que los seres humanos generen la informaci\u00f3n que el \u00f3rgano director necesita para coordinar la sociedad v\u00eda mandatos coactivos. Y adem\u00e1s, nuestro an\u00e1lisis tiene la virtualidad de poner de manifiesto que el sistema socialista e intervencionista es inmoral, pues se basa en impedir por la fuerza que los distintos seres humanos se apropien de los resultados de su propia creatividad empresarial. De esta manera, el socialismo no s\u00f3lo se manifiesta como algo te\u00f3ricamente err\u00f3neo y econ\u00f3micamente imposible (es decir, ineficiente), sino tambi\u00e9n y simult\u00e1neamente como un sistema esencialmente inmoral, pues va en contra de la m\u00e1s \u00edntima naturaleza del ser humano e impide que \u00e9ste se realice y apropie libremente de los resultados de su propia creatividad empresarial.<br \/>\nEste \u00edmpetu de la creatividad empresarial tambi\u00e9n se manifiesta en el \u00e1mbito de la ayuda al pr\u00f3jimo necesitado y de la previa b\u00fasqueda y detecci\u00f3n sistem\u00e1tica de situaciones de necesidad ajena. De manera que la coacci\u00f3n del Estado o la intervenci\u00f3n de \u00e9ste, a trav\u00e9s de los mecanismos propios del denominado Estado del Bienestar neutraliza y, en gran medida, imposibilita el ejercicio de la b\u00fasqueda empresarial de situaciones perentorias de necesidad humana y de ayuda a los pr\u00f3jimos (y &#8220;lejanos&#8221;) que se encuentren en dificultades, ahogando los naturales anhelos de solidaridad y colaboraci\u00f3n voluntarias que tanta importancia tienen para la mayor\u00eda de los seres humanos.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Huerta de Soto<br \/>\nProfesor Titular de Econom\u00eda Pol\u00edtica<br \/>\nUniversidad Rey Juan Carlos de Madrid<\/p>\n<p>&#8220;S\u00f3lo podr\u00e1 reproducirse total o parcialmente el contenido de este trabajo citando expresamente a su autor y al medio en donde fue originalmente publicado (indicado, en su caso, en la secci\u00f3n de bibliograf\u00eda del Curriculum vitae). A quienes incumplan esta condici\u00f3n les ser\u00e1n aplicados las leyes civiles y penales que correspondan, a parte de las procedentes indemnizaciones por da\u00f1os y perjuicios&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"parent":1216,"menu_order":0,"template":"","article-language":[1281],"class_list":["post-1621","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","article-language-spanish"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/1621","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/1216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1621"}],"wp:term":[{"taxonomy":"article-language","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/article-language?post=1621"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}