{"id":1623,"date":"2014-01-31T11:15:22","date_gmt":"2014-01-31T10:15:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/?page_id=1623"},"modified":"2014-02-22T08:53:40","modified_gmt":"2014-02-22T08:53:40","slug":"ignacio-villalonga-semblanza-de-un-politico-banquero-y-liberal","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/articles\/articles-in-spanish\/ignacio-villalonga-semblanza-de-un-politico-banquero-y-liberal\/","title":{"rendered":"Ignacio Villalonga: semblanza de un pol\u00edtico, banquero y liberal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>IGNACIO VILLALONGA: SEMBLANZA DE UN POL\u00cdTICO, BANQUERO Y LIBERAL<\/strong><\/p>\n<p>Ignacio Villalonga ha sido una de las personalidades m\u00e1s interesantes del panorama bancario espa\u00f1ol del siglo XX. Aunque su gran vocaci\u00f3n fue la pol\u00edtica (durante toda su vida milit\u00f3 en las filas del nacionalismo valenciano liberal y democr\u00e1tico) el advenimiento de la dictadura franquista le oblig\u00f3 a dedicar su gran capacidad de acci\u00f3n y energ\u00eda intelectual al mundo financiero y, en menor medida, a la promoci\u00f3n del liberalismo econ\u00f3mico, siendo capaz de culminar en estos campos importantes realizaciones cuya gran influencia ha perdurado hasta hoy.<\/p>\n<p>Ignacio Villalonga Villalba naci\u00f3 en Valencia el 13 de julio de 1895, en el seno de una familia burguesa de gran tradici\u00f3n dedicada al comercio de productos agr\u00edcolas. Su padre, Jos\u00e9 Mar\u00eda Villalonga Peris, tuvo una buena posici\u00f3n econ\u00f3mica y lleg\u00f3 a ser uno de los directivos m\u00e1s importantes de la Sociedad Valenciana de Tranv\u00edas, que con el tiempo se convertir\u00eda en la Compa\u00f1\u00eda de Tranv\u00edas y Ferrocarriles de Valencia (CTFV) que fue titular de las concesiones de transportes colectivos m\u00e1s importantes de la ciudad de Valencia y de su \u00e1rea perif\u00e9rica hasta el a\u00f1o 1964. Ignacio tuvo dos hermanos, Jos\u00e9 Mar\u00eda, siete a\u00f1os mayor que \u00e9l, que suceder\u00eda a su padre en la Sociedad Valenciana de Tranv\u00edas antes de ser asesinado durante la Guerra Civil, y Juan, as\u00ed como una hermana llamada Marita.<\/p>\n<p>Tras estudiar con los jesuitas, se licenci\u00f3 en Derecho en 1914 en la Universidad bilba\u00edna de Deusto, doctor\u00e1ndose por la Universidad Central de Madrid en 1916 con una tesis titulada R\u00e9gimen municipal foral valenciano: los jurados y el consejo. Como se ve, los primeros contactos de Villalonga con la tradici\u00f3n foralista y el nacionalismo liberal datan de los a\u00f1os de su juventud universitaria, en los que tuvieron una gran influencia en la formaci\u00f3n de su pensamiento valencianista, no s\u00f3lo el incipiente desarrollo del vasquismo del que fue testigo en sus a\u00f1os de estudiante en Deusto, sino tambi\u00e9n los debates que sobre este tema tuvieron lugar en el Ateneo de Madrid y la creciente influencia del pensamiento catalanista de Francesc Camb\u00f3.<\/p>\n<p>En 1917 Ignacio Villalonga inicia su actividad profesional como abogado en ejercicio abriendo un importante despacho jur\u00eddico en la capital valenciana que, gracias a la capacidad personal de nuestro biografiado y a las iniciales recomendaciones de su padre, consigui\u00f3 desde el primer momento un apreciable \u00e9xito. En ese mismo a\u00f1o, Villalonga, siempre muy h\u00e1bil a la hora de saber rodearse de un equipo de personas de gran val\u00eda, integr\u00f3 en su bufete a un joven abogado que, a partir de entonces, habr\u00eda de convertirse en su mejor amigo y m\u00e1s directo colaborador en todas sus tareas pol\u00edticas y empresariales, Joaqu\u00edn Reig Rodr\u00edguez. De edad y formaci\u00f3n muy parecidas a las de Villalonga, Reig hab\u00eda nacido el 27 de octubre de 1896 y hab\u00eda ingresado muy joven en el cuerpo jur\u00eddico del ej\u00e9rcito. El t\u00e1ndem Villalonga-Reig pronto comparti\u00f3 las mismas aficiones pol\u00edticas, primero como miembro de la Joventut Valencianista, y despu\u00e9s, a partir de 1918, como fundadores de la Uni\u00f3 Valencianista Regional que naci\u00f3 con el objetivo de lograr para el pa\u00eds valenciano lo mismo que la Lliga Regionalista de Joan Ventosa i Calvell y Francesc Camb\u00f3 hab\u00eda hecho en Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p>Aunque el posicionamiento pol\u00edtico de ambos personajes, Villalonga y Reig, era muy similar no estaba exento de ciertos matices diferenciadores de inter\u00e9s, estando Villalonga, en cierto sentido, m\u00e1s orientado al conservadurismo religioso mientras que Reig se ubicaba en el m\u00e1s genuino centro pol\u00edtico, liberal y secularizado (P\u00e9rez i Morag\u00f3n, 2000). En todo caso, tanto uno como otro defendieron con ah\u00ednco el objetivo de impulsar el liberalismo pol\u00edtico y econ\u00f3mico mediante la descentralizaci\u00f3n auton\u00f3mica tendente a disminuir los poderes centralistas de Madrid y a devolver a las regiones su plena autonom\u00eda financiera y cultural, todo ello en un entorno de libertad de comercio y de circulaci\u00f3n de personas y capitales, que ellos consideraban la mejor receta para lograr el desarrollo econ\u00f3mico y social de los pueblos as\u00ed como la relaci\u00f3n pac\u00edfica y armoniosa entre todas las naciones (Huerta de Soto, 1995). El mismo Villalonga, en agosto de 1918, public\u00f3 un importante art\u00edculo titulado &#8220;Valencianismo pol\u00edtico&#8221;, en el que defin\u00eda las l\u00edneas maestras de su concepci\u00f3n regionalista con las siguientes palabras: &#8220;aspiramos a reconstruir la regi\u00f3n valenciana con una Asamblea, soberana en sus asuntos, y con un poder Ejecutivo, responsable ante ella, debiendo el Estado espa\u00f1ol reintegrarle aquellas funciones propias del organismo regional y que hoy injustamente detenta, y sobre todo una Hacienda propia y bien dotada. Junto con eso, la expresi\u00f3n del esp\u00edritu propio y la oficialidad del valenciano en aquellos pueblos que lo hablan&#8221; (Cuc\u00f3, 1971, pp. 135-136).<\/p>\n<p>Como se ve, el ideario pol\u00edtico de Villalonga para el pa\u00eds valenciano estaba muy pr\u00f3ximo al concepto de &#8220;Administraci\u00f3n \u00fanica&#8221; y plenamente descentralizada del que gozan algunos territorios forales espa\u00f1oles, como por ejemplo el de Navarra, y puede considerarse que para el caso concreto de la Comunidad Valenciana ya se ha alcanzado, al menos parcialmente, con su actual Estatuto de Autonom\u00eda.<\/p>\n<p>El pronunciamiento del general Primo de Rivera en 1923 suspendi\u00f3 durante siete a\u00f1os las actividades de la Uni\u00f3 Valencianista Regional, de la que Villalonga era presidente, lo que le oblig\u00f3, como luego veremos, a dedicar durante ese per\u00edodo una parte proporcionalmente mayor de su tiempo a las actividades empresariales. Sin embargo, a partir de 1930, Villalonga relanza la Uni\u00f3 Valencianista consiguiendo en las elecciones municipales de 1931 colocar a Joaqu\u00edn Reig como concejal de su partido en el Ayuntamiento de Valencia. Aunque de convicciones mon\u00e1rquicas, tanto Villalonga como Reig supieron mantenerse fieles al nuevo r\u00e9gimen republicano que naci\u00f3 de estas elecciones y, a partir de 1932, retomaron con gran entusiasmo la defensa del valencianismo liberal, costeando entre ambos un semanario, El Cam\u00ed, que hasta 1934 habr\u00eda de servirles como principal portavoz y foro de sus ideas liberales y nacionalistas. No obstante lo anterior, en 1933, y con motivo de las elecciones generales del 19 de noviembre, Villalonga decide abandonar la Uni\u00f3 Valencianista Regional para integrarse en la CEDA a trav\u00e9s de la Derecha Regional Agraria de Castell\u00f3n, obteniendo su acta de diputado por esta provincia y perteneciendo a las comisiones de Hacienda, Presupuestos y Obras P\u00fablicas del Congreso de los Diputados durante los dos a\u00f1os siguientes. Villalonga justific\u00f3 este cambio en su estrategia pol\u00edtica con las siguientes palabras: &#8220;Hay que reconocer que la pol\u00edtica desatentada, insensata, sectaria y demag\u00f3gica de las Cortes y de los gabinetes republicanos al servicio del Socialismo, ha removido todos los grandes problemas, ha herido las fibras m\u00e1s sensibles de la conciencia cat\u00f3lica y aun de la opini\u00f3n laboral del pa\u00eds, ha lastimado los intereses m\u00e1s vitales de los espa\u00f1oles y ante eso, es l\u00f3gico que se revuelva airada la gente con af\u00e1n primario de defensa y no se detenga en las zonas m\u00e1s templadas de un partido de centro como Uni\u00f3 Valencianista. Ante esta situaci\u00f3n, como a m\u00ed personalmente tan s\u00f3lo me separaba de Derecha Regional Valenciana una cuesti\u00f3n de t\u00e1ctica pol\u00edtica y acepto por lo dem\u00e1s los postulados todos de su programa en el orden religioso, en el social y en el pol\u00edtico, he considerado, despu\u00e9s de una madura reflexi\u00f3n y del debido asesoramiento, que mi deber me impon\u00eda el aceptar la disciplina de Derecha Regional Valenciana sin condici\u00f3n alguna y con la doble satisfacci\u00f3n de que al dar este paso no tengo que rectificar ninguno de los ideales que he profesado toda mi vida, ni renunciar a ninguna de mis amistades y afinidades pol\u00edticas&#8221; (P\u00e9rez i Morag\u00f3n, 1997, p. 30). A pesar de que el abandono de Villalonga supuso la liquidaci\u00f3n de la Uni\u00f3 Valencianista Regional, Reig y otros de sus dirigentes de mayor talante centrista no se pasaron a la CEDA. Y as\u00ed Joaqu\u00edn Reig, y sin que esto supusiera menoscabo alguno en sus buenas relaciones de amistad y profesionales con Ignacio Villalonga, acept\u00f3 ir en las listas electorales de la Lliga, siendo tambi\u00e9n elegido diputado, y coincidiendo, por tanto, en las Cortes con el propio Villalonga durante los dos a\u00f1os siguientes. Es curioso se\u00f1alar c\u00f3mo, durante este periodo, y tras los hechos de octubre de 1934 que determinaron la suspensi\u00f3n del Estatut de Catalunya, el Gobierno de la Rep\u00fablica nombr\u00f3 a Villalonga Presidente de la Generalitat de Catalunya y Gobernador General con fecha 25 de noviembre de 1935. Por azares del destino su gobierno, que estaba constituido por diversas personalidades de la Lliga, la CEDA, y el Partido Radical, tan s\u00f3lo dur\u00f3 tres semanas, hasta el 14 de diciembre de 1935. De nuevo Villalonga volver\u00e1 a presentarse como candidato en las elecciones generales de 1936, dedic\u00e1ndose en cuerpo y alma al trabajo agotador y en gran medida frustrante que era propio de todo pol\u00edtico que como \u00e9l ejerciera de liberal y de derechas en una \u00e9poca revolucionaria. En efecto, como el mismo Villalonga confes\u00f3 &#8220;a pesar de mi vocaci\u00f3n, de mi pasi\u00f3n pol\u00edtica, el resultado, por causas ajenas a mi voluntad fue decepcionante (&#8230;). Trabaj\u00e9 con todo entusiasmo y con el vigor que me daba mi madura juventud a veces doce y catorce horas diarias, pero la violencia de las luchas pol\u00edticas, la inadaptaci\u00f3n de los espa\u00f1oles a las normas del juego parlamentario, la falta de ideales en muchos, la esterilidad de las discusiones parlamentarias, el desorden p\u00fablico y la inestabilidad de los gobiernos esterilizaban toda labor seria&#8221; (Tortella Casares, 2000).<\/p>\n<p>El inicio de la Guerra Civil el 18 de julio de 1936 pill\u00f3 a Ignacio Villalonga de vacaciones en Navarra. Durante el conflicto Villalonga, hombre al fin y al cabo de orden, apoy\u00f3 a las fuerzas del General Franco, dedicando buena parte de su actividad a mantener los suministros de petr\u00f3leo para la zona nacional desde su puesto como presidente de CEPSA. En todo caso, la terminaci\u00f3n de la guerra en abril de 1939 supuso para Villalonga el fin de su carrera pol\u00edtica. Y a partir de los a\u00f1os de la posguerra, aunque fue miembro del Consejo Privado de Don Juan y nunca ocult\u00f3 su talante liberal y democr\u00e1tico y su antipat\u00eda con el r\u00e9gimen autoritario y aut\u00e1rquico que termin\u00f3 consolid\u00e1ndose, las circunstancias le obligaron a dedicar, con cuarenta y cinco a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos, todos sus esfuerzos al mundo econ\u00f3mico y financiero. Si Villalonga, a pesar de sus \u00e9xitos empresariales, fue o no plenamente feliz durante el per\u00edodo en que su carrera pol\u00edtica se vio definitivamente truncada es una inc\u00f3gnita que probablemente nunca se desvelar\u00e1.<\/p>\n<p>Su gran amigo, el periodista Manuel Aznar, le hizo en relaci\u00f3n con este tema el siguiente augurio: &#8220;T\u00fa te entregar\u00e1s a la banca; y triunfar\u00e1s; pero tu vocaci\u00f3n principal es otra: t\u00fa eres pol\u00edtico (&#8230;) A quienes te conocemos nos ser\u00e1 f\u00e1cil advertir que tu felicidad terrenal suprema no se ha cumplido; porque tus anhelos mayores son pol\u00edticos; y mientras no se cumplan, te encontrar\u00e1s un poco fuera de ti mismo&#8221; (Aznar, 1973).<\/p>\n<p><strong>Villalonga y el mundo empresarial.<\/strong><\/p>\n<p>A pesar del car\u00e1cter predominante de la vocaci\u00f3n pol\u00edtica de Villalonga, su relaci\u00f3n con el mundo empresarial comenz\u00f3 relativamente pronto. En efecto, ya en el a\u00f1o 1927 fue elegido miembro de la C\u00e1mara de Comercio, Industria y Navegaci\u00f3n de Valencia, de la que fue nombrado presidente poco despu\u00e9s. Igualmente, form\u00f3 parte del Consejo Superior de C\u00e1maras de Comercio de Espa\u00f1a y, en 1932, ocup\u00f3 tambi\u00e9n la presidencia de la Junta de Obras del Puerto de Valencia.<\/p>\n<p>Pero quiz\u00e1s el hecho m\u00e1s importante en la carrera de Villalonga como empresario y banquero, se produjo en el a\u00f1o 1927 cuando accedi\u00f3 al Consejo de Administraci\u00f3n del Banco de Valencia. El hecho surgi\u00f3, como ocurre en muchas ocasiones, por pura casualidad, a ra\u00edz de una conferencia que sobre &#8220;Aspectos de la Econom\u00eda Valenciana&#8221; Villalonga pronunci\u00f3 el 30 de abril de 1927. En esta conferencia Villalonga puso de manifiesto la ausencia de una banca verdaderamente valenciana que pudiera apoyar al empresariado de la regi\u00f3n, postulando la creaci\u00f3n de un banco valenciano &#8220;fuerte, comercial y de negocios, que ser\u00eda el exponente de la capacidad de nuestros capitalistas&#8221;. Uno de los asistentes al acto, el industrial Vicente Noguera Bonora (1891-1936) qued\u00f3 muy impresionado con estas palabras y, en su calidad de presidente del Banco de Valencia, invit\u00f3 a Villalonga a integrarse en su Consejo de Administraci\u00f3n, inicialmente como consejero secretario o &#8220;secretario de actas&#8221; como entonces era costumbre. De esta manera, Villalonga pas\u00f3 a ser miembro de un Consejo de Administraci\u00f3n constituido, aparte de Noguera (presidente) y Casanova Llopis (vicepresidente), por los vocales Hern\u00e1ndez L\u00e1zaro, Janini y Mosquera, Sim\u00f3 Mar\u00edn, Roman\u00ed Alarc\u00f3, Galindo G\u00f3mez, Boluda Mart\u00ednez, Navarro P\u00e9rez, y Mayans y de Sequeda, Conde de Trigona y cu\u00f1ado de Carmen Ja\u00fadenes, con la que Villalonga hab\u00eda contra\u00eddo matrimonio en el a\u00f1o 1924. Muy pronto, la gran val\u00eda y capacidad de gesti\u00f3n de Villalonga, siempre ayudado por Joaqu\u00edn Reig, empezaron a sobresalir en el Banco de Valencia, logr\u00e1ndose una serie de operaciones que, patrocinadas por ambos, fueron muy afortunadas para el banco.<\/p>\n<p>Entre ellas destaca la operaci\u00f3n que se efectu\u00f3 en 1933, por la cual el Banco de Valencia, siguiendo el consejo de Villalonga, adquiri\u00f3 una participaci\u00f3n de control en el Banco Internacional de Industria y Comercio. Villalonga se hizo entonces cargo de la representaci\u00f3n de los intereses del Banco de Valencia en el Consejo del Banco Internacional de Industria y Comercio y, lo que a la larga fue aun m\u00e1s importante, pas\u00f3 a ser miembro del Consejo de Administraci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda Espa\u00f1ola de Petr\u00f3leos (CEPSA), en la que este \u00faltimo banco ten\u00eda una participaci\u00f3n estrat\u00e9gica. A la saz\u00f3n, CEPSA, que hab\u00eda sido fundada en 1929 por Carceller, Figueras-Dotti, Ferrandis Luna y Recasens, era propietaria de una refiner\u00eda de petr\u00f3leos que se hab\u00eda construido en Tenerife y atravesaba serias dificultades como consecuencia de la ca\u00edda en la demanda de petr\u00f3leo derivada del advenimiento de la Gran Depresi\u00f3n en ese mismo a\u00f1o. De nuevo la impronta de Villalonga dej\u00f3 notarse enseguida tambi\u00e9n en la gesti\u00f3n de CEPSA que, no s\u00f3lo logr\u00f3 afrontar con \u00e9xito las dificultades del per\u00edodo recesivo sino que adem\u00e1s, y como ya se ha indicado, una vez iniciada la Guerra Civil fue el instrumento fundamental que, gracias a los buenos oficios de Villalonga, que hab\u00eda sido nombrado presidente de la entidad en 1936, garantiz\u00f3 los suministros de gasolina a las fuerzas del General Franco.<\/p>\n<p>El caso es que, terminada la Guerra Civil, Villalonga ya se hab\u00eda labrado una bien merecida fama de buen gestor capaz de rehabilitar y de impulsar empresas bancarias e industriales llev\u00e1ndolas hacia el \u00e9xito. Esto explica por qu\u00e9 en mayo de 1940, y mientras los consejeros del Banco de Valencia se esforzaban en reorganizar la entidad tras el conflicto b\u00e9lico, el Consejo de Administraci\u00f3n del Banco Central, entonces sumido en una profunda crisis, decidiera como \u00faltima salida, y a instancias de su presidente Manuel Rodr\u00edguez Acosta, ofrecer a Ignacio Villalonga el puesto de consejero delegado, encarg\u00e1ndole de la completa reorganizaci\u00f3n y salvaci\u00f3n del banco. Al aceptar, Villalonga fue muy consciente del gran riesgo personal que asum\u00edan \u00e9l y su familia, llegando incluso a comentar a los suyos que &#8220;voy a apartar lo imprescindible para que, si las cosas van mal, vosotras pod\u00e1is comer; y el resto de nuestros bienes los voy a invertir en un banco que est\u00e1 pr\u00e1cticamente en quiebra&#8221; (Tortella Casares, 2000). Pero, en todo caso, Villalonga, con cuarenta y cinco a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos y en la mejor etapa de su vida no dej\u00f3 de aceptar este desaf\u00edo, asegur\u00e1ndose, eso s\u00ed, siempre fiel a su concepci\u00f3n del trabajo en equipo, la colaboraci\u00f3n de destacados elementos del Banco de Valencia, encabezados por Joaqu\u00edn Reig que pas\u00f3 a ser jefe de la Asesor\u00eda Jur\u00eddica y consejero del Banco Central.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n que Villalonga y Reig se encontraron al llegar al Banco Central fue mucho peor de lo que hubieran podido imaginarse. De hecho, llegaron a desanimar a sus amigos financieros de Valencia que intuyendo el \u00e9xito all\u00ed donde Villalonga iba, manifestaron su deseo de invertir en el Banco Central. Y es que, durante los primeros a\u00f1os, Villalonga se vio obligado a llevar a cabo una gesti\u00f3n draconiana basada en la reducci\u00f3n de costes y en el abandono de las empresas poco rentables en las que estaba implicado el banco. Sin embargo, el esfuerzo tenaz y la habilidad de Villalonga y de su equipo para emprender nuevos proyectos empresariales con gran rigor y dedicaci\u00f3n, hizo que en pocos a\u00f1os el Banco Central no s\u00f3lo se viera completamente saneado sino que adem\u00e1s se convirtiera en uno de los m\u00e1s solventes y poderosos de nuestro pa\u00eds. De acuerdo con Gabriel Tortella Casares, la gesti\u00f3n de Villalonga en el Banco Central se bas\u00f3 en los siguientes cuatro principios: &#8220;primero, la reorganizaci\u00f3n del banco como empresa; segundo, la liquidaci\u00f3n de los asuntos antiguos que se hab\u00edan demostrado dificultosos o inviables; tercero, la inteligente adaptaci\u00f3n a las circunstancias, es decir, el aprovechamiento del entorno inflacionista para: a) saldar las deudas del Banco Central; b) expansionar la actividad crediticia y c) crear un potente grupo industrial por medio de la consolidaci\u00f3n de las antiguas empresas del Banco Central que eran rentables, las adquisiciones y absorciones de nuevas empresas, y el fomento de una red de contactos amistosos y comerciales; y cuarto, una extremada prudencia en las etapas iniciales de su gesti\u00f3n, que le permitieron el r\u00e1pido saneamiento de una entidad cuya situaci\u00f3n era realmente peligrosa&#8221; (Tortella Casares, 2000). En suma, la gesti\u00f3n de Villalonga al frente del Banco Central fue un completo \u00e9xito y en la Junta del 4 de marzo de 1944 fue elegido presidente de la entidad tras la dimisi\u00f3n de Rodr\u00edguez Acosta. A partir de entonces rigi\u00f3 sin trabas los destinos del banco hasta poco antes de su muerte, siempre con la colaboraci\u00f3n inestimable de su vicepresidente Joaqu\u00edn Reig Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>La teor\u00eda econ\u00f3mica ha puesto de manifiesto por qu\u00e9 en el sistema bancario que ha preponderado en los tiempos modernos, basado en un coeficiente de reserva fraccionaria, existe una tendencia irresistible a que los bancos privados se fusionen entre s\u00ed. De esta manera, no s\u00f3lo logran una mejor gesti\u00f3n de sus reservas de liquidez, sino que adem\u00e1s pueden potenciar su expansi\u00f3n crediticia, al minorarse el riesgo de insolvencia conforme aumenta la participaci\u00f3n en el mercado bancario total. De hecho, cabr\u00eda concebir una situaci\u00f3n l\u00edmite en la que todos los bancos privados se hubieran fusionado en uno s\u00f3lo que tendr\u00eda, por tanto, una capacidad de expandir el cr\u00e9dito pr\u00e1cticamente ilimitada, puesto que al ser todos los ciudadanos forzosamente clientes de ese hipot\u00e9tico \u00fanico banco, no habr\u00eda posibilidad alguna de que a trav\u00e9s de la correspondiente c\u00e1mara de compensaci\u00f3n interbancaria se pusiera en peligro su liquidez en ninguna ocasi\u00f3n. Por otro lado, la teor\u00eda del capital evidencia de qu\u00e9 manera la expansi\u00f3n crediticia orquestada por el banco central y protagonizada por el entramado de bancos privados que de \u00e9l dependen y que act\u00faan con un coeficiente de caja fraccionario, tiende a inducir sistem\u00e1ticamente graves errores de inversi\u00f3n, al enviar a los empresarios de manera general la se\u00f1al err\u00f3nea de que existe m\u00e1s capital disponible del realmente ahorrado por los agentes econ\u00f3micos. Surgen as\u00ed de manera recurrente etapas sucesivas de auge artificial y recesi\u00f3n econ\u00f3mica en las que tradicionalmente se ponen de manifiesto los errores de inversi\u00f3n cometidos y una parte importante de la cartera de pr\u00e9stamos de los bancos pierde gran parte de su valor, resinti\u00e9ndose y poni\u00e9ndose al l\u00edmite, como consecuencia, la solvencia de \u00e9stos (Huerta de Soto, 1998).<\/p>\n<p>Aunque es seguro que Villalonga no conocer\u00eda plenamente todos estos elementos anal\u00edticos de la moderna teor\u00eda del capital, del cr\u00e9dito bancario y de los ciclos econ\u00f3micos, y como banquero privado a nivel individual no pudiera llegar a ser plenamente consciente de los procesos financieros macroecon\u00f3micos en los que se ve\u00eda implicado, su gran viveza e intuici\u00f3n empresarial le llev\u00f3 a adoptar una estrategia plenamente coincidente con los mismos. En efecto, bajo la \u00e9gida de Villalonga el Banco Central reforz\u00f3 su pol\u00edtica de fusiones y adquisiciones de otras firmas bancarias, con lo que su participaci\u00f3n en el mercado bancario espa\u00f1ol no dej\u00f3 de aumentar hasta convertirse en uno de los cinco grandes bancos de nuestro pa\u00eds. As\u00ed, a partir de los a\u00f1os 40 el Banco Central absorbi\u00f3 la Casa Rodr\u00edguez Acosta, el Banco de Cr\u00e9dito de Zaragoza, el Banco Hispano Colonial y los famosos bancos catalanes Comercial de Barcelona (heredero del viejo Banco de Barcelona), Banca Marsans y Banca Arn\u00fas. Tambi\u00e9n muy importante fue la absorci\u00f3n del Banco Internacional de Industria y Comercio con la que, el Banco Central, aparte de una muy interesante cartera de inversiones, adquiri\u00f3 los servicios de un joven ejecutivo que, con el tiempo, llegar\u00eda a ser su \u00faltimo presidente: Alfonso Esc\u00e1mez. En general todas estas absorciones se efectuaron en un contexto en el que los bancos absorbidos se encontraban, por las razones te\u00f3ricas indicadas m\u00e1s arriba, en una dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica y de liquidez, por lo que la absorci\u00f3n era bienvenida y se efectuaba de mutuo acuerdo por ambas partes.<\/p>\n<p>En lo que se refiere a la importante participaci\u00f3n del Banco Central en el mundo industrial, Villalonga, si bien utiliz\u00f3 sistem\u00e1ticamente la gran capacidad financiadora del banco para expandir sus inversiones en la econom\u00eda real, siempre procur\u00f3 impulsar sus proyectos industriales con un gran rigor en la gesti\u00f3n anteponiendo, ante todo, la solvencia y el resultado de la cuenta de p\u00e9rdidas y ganancias, con el objetivo de lograr que todas las industrias en las que participaba tuvieran garantizada su viabilidad en la medida de lo posible. De esta manera, en las sucesivas recesiones que inexorablemente llegaban, sus empresas se encontraban en una situaci\u00f3n marginalmente m\u00e1s favorable y, al menos en teor\u00eda, nunca habr\u00edan de llegar a producir graves problemas al Banco Central. Tres fueron los pilares b\u00e1sicos sobre los que se apoy\u00f3 el grupo industrial de la entidad dirigida por Villalonga que pasamos a comentar con m\u00e1s detalle a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El primer pilar es el constituido por la Compa\u00f1\u00eda Espa\u00f1ola de Petr\u00f3leos, S.A. (CEPSA) a cuya presidencia accedi\u00f3 Villalonga en 1936, gracias a la participaci\u00f3n indirecta de control que sobre esta entidad adquiri\u00f3 el Banco de Valencia antes de la Guerra Civil espa\u00f1ola. CEPSA pas\u00f3 a\u00f1os de graves dificultades tras su fundaci\u00f3n no s\u00f3lo por la disminuci\u00f3n en la demanda de productos energ\u00e9ticos que se deriv\u00f3 de la Gran Depresi\u00f3n de 1929 y de los a\u00f1os fuertemente recesivos que siguieron, sino tambi\u00e9n por los efectos sucesivos de la Guerra Civil y de la Segunda Guerra Mundial que generaron graves problemas de transportes, un importante encarecimiento de los fletes y una evidente escasez de petr\u00f3leo entre otros m\u00faltiples trastornos. Sin embargo, terminada la Segunda Guerra Mundial, las cosas empezaron a mejorar. El gran desarrollo del comercio internacional, junto con la estrat\u00e9gica situaci\u00f3n geogr\u00e1fica de la refiner\u00eda de CEPSA en Tenerife (especialmente a la hora de asegurar el suministro de crudo a las compa\u00f1\u00edas navieras y a las l\u00edneas a\u00e9reas) hicieron posible, junto con la gesti\u00f3n siempre rigurosa de Villalonga y Reig, que CEPSA comenzara a prosperar y se convirtiera en una de las &#8220;joyas de la Corona&#8221; del grupo del Banco Central, as\u00ed como en una de las mayores fuentes de divisas para la balanza de pagos espa\u00f1ola, pues la mayor parte de sus productos se exportaban y cobraban en d\u00f3lares.<\/p>\n<p>El segundo pilar importante del grupo industrial del Banco Central fue el constituido por la empresa Dragados y Construcciones, S.A., que hab\u00eda sido fundada el 5 de abril de 1941. Dragados tambi\u00e9n atraves\u00f3 una situaci\u00f3n cr\u00edtica durante sus primeros a\u00f1os de vida estando a punto de suspender pagos, por lo que su principal acreedor, el Banco Central, no tuvo m\u00e1s remedio que hacerse cargo de su gesti\u00f3n. Para solucionar este dificil\u00edsimo trance Villalonga confi\u00f3 la presidencia de la constructora a su m\u00e1s \u00edntimo colaborador Joaqu\u00edn Reig que, desde un primer momento, supo organizar un equipo de gran val\u00eda que fue capaz de poner en n\u00fameros negros a Dragados y Construcciones en pocos a\u00f1os. Este equipo estaba encabezado por el t\u00e1ndem constituido por los ingenieros de caminos Luis S\u00e1nchez Guerra, que hab\u00eda sido el Gobernador General que hab\u00eda mantenido Guinea leal a la Rep\u00fablica durante toda la Guerra Civil, y Antonio Dur\u00e1n que hab\u00eda sido alf\u00e9rez provisional luchando en el bando nacional al lado de Franco. A pesar de que las opiniones y antecedentes pol\u00edticos de ambos directivos de Dragados se encontraban en las ant\u00edpodas, la &#8220;qu\u00edmica&#8221; profesional y personal funcion\u00f3, y la empresa experiment\u00f3 un notable desarrollo siempre bajo la presidencia de Joaqu\u00edn Reig, siendo consejero delegado Luis S\u00e1nchez Guerra y director general Antonio Dur\u00e1n. De esta manera, Dragados fue escalando poco a poco puestos en el sector de la construcci\u00f3n espa\u00f1ola hasta convertirse en su l\u00edder indiscutible por tama\u00f1o y seriedad, posicionamiento que a\u00fan hoy en d\u00eda en gran medida mantiene.<\/p>\n<p>El tercer pilar del grupo industrial del Banco Central estuvo constituido por sus inversiones en empresas el\u00e9ctricas. Aqu\u00ed jug\u00f3 un papel protagonista otro estrecho colaborador de Ignacio Villalonga, el ingeniero industrial y consejero del Banco Central Juan Antonio Bravo y D\u00edaz Ca\u00f1edo. Bravo, que tambi\u00e9n era miembro del Consejo Privado de Don Juan, durante un per\u00edodo de confinamiento en su Asturias natal al que hab\u00eda sido obligado por el general Franco, concibi\u00f3 y fue pionero de la introducci\u00f3n en nuestro pa\u00eds de los sistemas de generaci\u00f3n de electricidad a 220.000 voltios que permit\u00edan y hac\u00edan econ\u00f3micamente factible su transporte a largas distancias, utilizando tecnolog\u00edas desarrolladas por los alemanes durante la Segunda Guerra Mundial y despu\u00e9s comercializadas por la casa suiza Brown Bovery. Fruto de la colaboraci\u00f3n de Bravo y D\u00edaz Ca\u00f1edo con Villalonga en este campo fueron la sucesiva fundaci\u00f3n de las empresas Saltos del Nansa, S.A. y Saltos del Sil, S.A., cuyos principales embalses fueron inaugurados por el propio Franco en San Esteban (Sil) en septiembre de 1956. Adem\u00e1s, en el montaje de la central el\u00e9ctrica de San Esteban particip\u00f3 muy activamente Luis Reig, el hijo menor de Joaqu\u00edn Reig, joven ingeniero industrial que se hizo cargo de la direcci\u00f3n t\u00e9cnica, y que con el tiempo tendr\u00eda un papel preponderante en el impulso del liberalismo econ\u00f3mico espa\u00f1ol que ha continuado hasta hoy.<\/p>\n<p>Es cierto que no todas las empresas del grupo industrial del Banco Central fueron igualmente pr\u00f3speras. Aparte de las ya mencionadas y que, sin duda alguna eran los buques insignia del grupo, otras muchas fueron menos afortunadas y se vieron muy afectadas, hasta el punto de no lograr sobrevivir en algunas ocasiones, tras la grave recesi\u00f3n inflacionaria que se produjo en los a\u00f1os setenta y, en especial, a partir del fallecimiento de Villalonga en 1973. Empresas como Material para Ferrocarriles y Construcciones (MACOSA), la Sociedad espa\u00f1ola de Construcci\u00f3n Naval, o la Sociedad Minero-Sider\u00fargica de Ponferrada pueden incluirse entre este segundo grupo de empresas que, desarrolladas al aliento del apoyo financiero del Banco Central, terminar\u00edan desapareciendo o siendo fuertemente reestructuradas por falta de la necesaria viabilidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>La Fundaci\u00f3n Ignacio Villalonga.<\/strong><\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1949 se public\u00f3 en Estados Unidos la primera edici\u00f3n en ingl\u00e9s del tratado monumental del gran economista liberal austriaco Ludwig von Mises con el t\u00edtulo de La acci\u00f3n humana: Tratado de Econom\u00eda. Esta obra fue objeto de una laudatoria recensi\u00f3n por parte del columnista especializado en temas econ\u00f3micos de la revista Newsweek Henry Hazlitt que terminaba su art\u00edculo se\u00f1alando que &#8220;si existe un \u00fanico libro capaz de invertir la corriente hacia el estatismo, el socialismo y el totalitarismo que ha caracterizado los \u00faltimos a\u00f1os, ese libro es La acci\u00f3n humana&#8221;. Esta recensi\u00f3n fue le\u00edda por Joaqu\u00edn Reig Albiol, hijo mayor de Joaqu\u00edn Reig Rodr\u00edguez que, tras leer su tesis doctoral en Derecho sobre el contenido del tratado de econom\u00eda de Mises habr\u00eda de convertirse, junto a su ya citado hermano Luis, en uno de los m\u00e1s en\u00e9rgicos defensores de la econom\u00eda de mercado en nuestro pa\u00eds. Joaqu\u00edn y Luis Reig han sido adem\u00e1s los miembros espa\u00f1oles m\u00e1s activos de la Mont Pelerin Society, sociedad de economistas y fil\u00f3sofos liberales fundada tras la Segunda Guerra Mundial por el que despu\u00e9s ser\u00eda premio Nobel de Econom\u00eda en 1974 Friedrich A. Hayek. Las discusiones te\u00f3ricas en el hogar de los Reig, encontraron un campo abonado en el viejo nacionalismo liberal que de siempre hab\u00eda defendido el patriarca de la familia y terminaron llegando tambi\u00e9n a los o\u00eddos de Ignacio Villalonga que, adem\u00e1s de simpatizante con las mismas ideas, recelaba cada m\u00e1s del intervencionismo del estado espa\u00f1ol en materia econ\u00f3mica y del deseo de Suances y otros ministros franquistas por impulsar el Instituto Nacional de Industria financiando, con el dinero de todos los espa\u00f1oles, proyectos empresariales de muy dudosa viabilidad econ\u00f3mica, que adem\u00e1s ahogaban y entraban en flagrante y desleal competencia con los proyectos empresariales desarrollados por el sector privado (tal y como sucedi\u00f3 en los casos, por ejemplo, de REPSOL y CAMPSA respecto de CEPSA).<\/p>\n<p>Por eso, cuando el 9 de diciembre de 1956 el Ayuntamiento de Valencia, a instancias de su alcalde Tom\u00e1s Trenor, segundo Marqu\u00e9s del Turia, le concedi\u00f3 la medalla de oro de su ciudad natal, en un acto homenaje al que asistieron miles de invitados, Ignacio Villalonga anunci\u00f3 la creaci\u00f3n de una fundaci\u00f3n que habr\u00eda de llevar su nombre y que estar\u00eda dedicada toda ella a publicar una Biblioteca de Estudios Econ\u00f3micos, a la que dot\u00f3 con 700.000 pesetas, y que tendr\u00eda como finalidad impulsar el conocimiento en nuestro pa\u00eds de &#8220;las doctrinas econ\u00f3micas que ofrecen como base la empresa privada, la iniciativa individual y el mercado libre de trabas frente a las tesis propugnadas por los te\u00f3ricos de las soluciones socialistas y planificadoras en cuanto resulten da\u00f1osas a todos los miembros de la colectividad&#8221;. Tanto el contenido del acta fundacional como las ideas esenciales incluidas en la misma fueron redactadas por Joaqu\u00edn Reig Rodr\u00edguez que ser\u00eda designado patrono de la instituci\u00f3n, aparte del mismo Villalonga que la presid\u00eda, su hijo Jos\u00e9 Ignacio Villalonga y Ja\u00fadenes, Antonio Noguera Jim\u00e9nez, el economista Jes\u00fas Prados Arrarte, Adolf Pizcueta, Juan Antonio Bravo y D\u00edaz Ca\u00f1edo y Joan Esterlich. Se inicia por tanto, a partir de 1957, y con car\u00e1cter pionero en nuestro pa\u00eds, la publicaci\u00f3n de una serie de libros de econom\u00eda dedicados todos ellos al estudio y defensa de la libre empresa y la econom\u00eda de mercado. El ya mencionado hijo mayor de Reig, Joaqu\u00edn Reig Albiol, ser\u00eda el encargado de prologar y hacer las notas y estudios introductorios para cada uno de los libros que publicaba la Fundaci\u00f3n, siendo \u00e9l mismo el traductor de alguna de las obras m\u00e1s importantes, incluyendo la primera edici\u00f3n en dos vol\u00famenes, publicada por la propia Fundaci\u00f3n Ignacio Villalonga, del ya citado tratado de econom\u00eda de Mises que apareci\u00f3 en espa\u00f1ol en 1960 con el t\u00edtulo de La acci\u00f3n humana. De esta manera, y a lo largo de un per\u00edodo de ocho a\u00f1os, fueron public\u00e1ndose los siguientes vol\u00famenes: La mentalidad anticapitalista, de Ludwig von Mises (1957); Bienestar para todos, de Ludwig Erhard (1957); La ciencia de la econom\u00eda en una sola lecci\u00f3n, de Henry Hazlitt (1958); Organizaci\u00f3n e integraci\u00f3n econ\u00f3mica internacional, de Wilhelm R\u00f6pke (1959); La ciencia econ\u00f3mica ante la &#8220;inutilidad&#8221; del socialismo, de M. Eastman, L. von Mises, H. Hazlitt y W. L. Chamberlain (1959); La acci\u00f3n humana, de Ludwig von Mises (1960); Los fundamentos de la libertad, de F. A. Hayek (1961), y El gran descubrimiento, de Henry Hazlitt (1964) a\u00f1o en el cual los editores de la Biblioteca de Estudios Econ\u00f3micos consideraron que &#8220;se hab\u00eda dado cima a la tarea de ofrecer a los lectores de habla espa\u00f1ola el esfuerzo llevado a cabo por un notable elenco de economistas cuya labor tanto habr\u00eda de influir en los investigadores y estudiosos evidenciando los errores en los que se debaten los te\u00f3ricos del marxismo, los sugestionados por las falacias keynesianas y los seres bien intencionados que conf\u00edan en el estado-providencia&#8221;.<\/p>\n<p>No puede exagerarse el importante papel que tuvo la Biblioteca de Estudios Econ\u00f3micos de la Fundaci\u00f3n Ignacio Villalonga en la Espa\u00f1a econ\u00f3mica de aquellos a\u00f1os, que se debat\u00eda por desembarazarse de la autarqu\u00eda e intervencionismo de la posguerra civil y que de manera titubeante se planteaba la iniciaci\u00f3n de un plan de estabilizaci\u00f3n a imagen y semejanza del llevado a cabo por Erhard en la Alemania Federal despu\u00e9s de la Segunda Guerra Mundial. Que los libros mencionados pudieran publicarse en nuestro pa\u00eds, en un entorno cultural caracterizado por una censura asfixiante y por su alto grado de intervencionismo y de desconfianza hacia todo lo que sonara a libertad econ\u00f3mica, es altamente meritorio. Adem\u00e1s el proyecto editorial comenzado por Ignacio Villalonga habr\u00eda de tener continuidad pocos a\u00f1os despu\u00e9s cuando a partir de su fallecimiento en 1973 se funda Uni\u00f3n Editorial que, impulsada igualmente por los hermanos Joaqu\u00edn y Luis Reig Albiol, y bajo la direcci\u00f3n inestimable de Juan Marcos de la Fuente, ha venido publicando en nuestro pa\u00eds de manera incansable durante los \u00faltimos veinticinco a\u00f1os las principales obras que han aparecido en el mundo dedicadas al impulso de la econom\u00eda de mercado, el estado de derecho y el liberalismo econ\u00f3mico, proyecto editorial que ha tenido una gran influencia sobre la clase intelectual y pol\u00edtica espa\u00f1ola y que, en gran medida, es responsable del cambio de opini\u00f3n a favor de la econom\u00eda de mercado que ha venido experiment\u00e1ndose en nuestro pa\u00eds en las \u00faltimas d\u00e9cadas (Pascual y Vicente, 1980). Es m\u00e1s, pronto se form\u00f3 un grupo de j\u00f3venes economistas que, aglutinados en torno a Joaqu\u00edn y Luis Reig, constituyeron un seminario de teor\u00eda econ\u00f3mica especializado sobre todo en la Escuela Austriaca de la econom\u00eda liberal, y que ten\u00eda lugar todos los jueves por la tarde en el domicilio de Luis Reig en Madrid. Julio Pascual Vicente ha resumido la importancia que ha tenido este seminario en el pensamiento liberal de Espa\u00f1a de la siguiente manera: &#8220;En casa de Luis Reig, nos hemos venido reuniendo durante muchos a\u00f1os un grupo de unos treinta o cuarenta que, puntualmente todos los jueves, discut\u00edamos un papel elaborado cada vez por uno. Recuerdo ahora, entre los m\u00e1s asiduos, a Lucas Beltr\u00e1n, a Jes\u00fas Huerta de Soto, a Enrique de la Lama Noriega, a Juan Marcos de la Fuente-director de Uni\u00f3n Editorial proyecto de difusi\u00f3n de las &#8220;nuevas&#8221; ideas que pusimos en marcha a principios de los a\u00f1os 70-; despu\u00e9s aparecer\u00edan en escena, por cuenta propia, Antonio Argando\u00f1a y Pedro Schwartz, que ven\u00eda de su larga estancia en Londres con las nuevas ideas en la cabeza. Y Rafael Martos, Evaristo Amat, Luis Guzm\u00e1n, Luis Moreno, y tantos otros buenos amigos, unos acad\u00e9micos y otros no, pero todos ellos economistas en el m\u00e1s originario sentido del t\u00e9rmino. Y m\u00e1s tarde aparecer\u00eda Jos\u00e9 Luis Oller, estudioso de la escuela austriaca y nuevo director de Pol\u00edtica Econ\u00f3mica de la Generalidad. Y otros preparados economistas con las mismas inquietudes que siento no poder mencionar aqu\u00ed. El Instituto de Econom\u00eda de Mercado, la Uni\u00f3n Editorial, la Asociaci\u00f3n para la Econom\u00eda de las Instituciones y la Liga para la Defensa del Individuo ser\u00e1n m\u00e1s tarde los principales focos de investigaci\u00f3n o de difusi\u00f3n. Al conjunto alguien lo bautizar\u00eda como escuela cr\u00edtica de econom\u00eda de Madrid&#8221; (Julio Pascual, 1980). Como se ve, la influencia que a la larga tuvieron los esfuerzos de Villalonga creando su Fundaci\u00f3n sobre el mundo intelectual y acad\u00e9mico espa\u00f1ol fue muy importante, especialmente a la hora de consolidar el reconocimiento de la econom\u00eda de mercado en la nueva Constituci\u00f3n espa\u00f1ola y de impulsar el liberalismo econ\u00f3mico en nuestro pa\u00eds tras el restablecimiento de la democracia.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Ignacio Villalonga no pudo ser testigo de todas las beneficiosas consecuencias \u00faltimas que tuvieron sus iniciativas en el campo de la cultura econ\u00f3mica. A partir del a\u00f1o 1966 su salud empez\u00f3 a decaer, sufriendo un derrame cerebral en 1969 que le impidi\u00f3 en gran medida retomar su plena actividad empresarial y financiera. Aunque mantuvo su cargo de presidente del Banco Central, sus principales responsabilidades fueron asumidas a partir de esa fecha por su m\u00e1ximo colaborador Joaqu\u00edn Reig Rodr\u00edguez que, adem\u00e1s de vicepresidente del Banco Central, era presidente del Banco de Valencia, de CEPSA y de Dragados y Construcciones. Durante esos a\u00f1os llegaron a ser legendarios los discursos de Reig en las respectivas juntas generales de accionistas que, en identidad de criterio con los objetivos de la Fundaci\u00f3n Ignacio Villalonga, dedicaban gran parte de su espacio a comentar desde la \u00f3ptica liberal los acontecimientos del momento aprovechando siempre la oportunidad para exponer a los accionistas y al p\u00fablico en general, el punto de vista m\u00e1s favorable para la econom\u00eda de mercado, el estado de derecho y el liberalismo econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>Retirado en un sanatorio de Benic\u00e1ssim, Ignacio Villalonga falleci\u00f3 el 13 de noviembre de 1973 dejando viuda y ocho hijos. En el \u00e1mbito personal, Villalonga siempre fue un hombre muy austero en sus costumbres y ordenado en sus h\u00e1bitos al que no le gustaba nada la vida social. Durante toda su vida fue muy religioso y practicante, rezando cada d\u00eda el rosario y manteniendo en los distintos domicilios que tuvo en propiedad una sala como oratorio. Amante del buen comer y de la cocina tradicional valenciana pasaba largas temporadas en sus fincas agr\u00edcolas siendo muy aficionado a montar a caballo, afici\u00f3n que traspas\u00f3 posteriormente a su hija Marita, que lleg\u00f3 a ser adem\u00e1s de consejera del Banco Central propietaria de la cuadra Rosales, muy conocida entre los amantes de la equitaci\u00f3n. Villalonga fue durante toda su vida muy leal a sus amigos, especialmente a Jos\u00e9 Galindo y, sobre todo, a Joaqu\u00edn Reig, con el que paseaba a diario por el madrile\u00f1o parque del Retiro, comentando todos los temas de la actualidad econ\u00f3mica y pol\u00edtica as\u00ed como discutiendo las diferentes vicisitudes de las empresas que mutuamente gestionaban. En todo caso, Villalonga mantuvo sus principios pol\u00edticos hasta el final de su vida, neg\u00e1ndose a aceptar la cartera de Hacienda que en varias ocasiones le ofreci\u00f3 el General Franco, as\u00ed como un t\u00edtulo nobiliario que el anterior Jefe del Estado quiso concederle con motivo de la ya citada realizaci\u00f3n de las obras de los Saltos del Sil, t\u00edtulo que Villalonga se neg\u00f3 a aceptar porque siempre consider\u00f3 que tan s\u00f3lo la Corona de Espa\u00f1a estaba legitimada para conceder tales honores.<\/p>\n<p>Nota: agradezco a los hermanos Clotilde y Luis Reig Albiol toda la informaci\u00f3n y documentos que me han proporcionado para la elaboraci\u00f3n de esta semblanza de Ignacio Villalonga.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda:<\/strong><\/p>\n<p>Aznar, Manuel (1973). &#8220;Di\u00e1logo con Ignacio Villalonga en los caminos de Vinaroz&#8221;, La Vanguardia, n\u00famero de 18 de noviembre de 1973.<\/p>\n<p>Cuc\u00f3, Alfons (1971). El Valencianisme politic: 1874-1936, editorial Lav\u00ednia, Valencia.<\/p>\n<p>Huerta de Soto, Jes\u00fas (1995). &#8220;A theory of liberal nationalism&#8221;, Il politico, Universidad de Pav\u00eda, n\u00famero de octubre-diciembre de 1995, p\u00e1gs. 583-598.<\/p>\n<p>Huerta de Soto, Jes\u00fas (1998). Dinero, cr\u00e9dito bancario y ciclos econ\u00f3micos, Uni\u00f3n Editorial, Madrid.<\/p>\n<p>Pascual y Vicente, Julio (1980). &#8220;Los nuevos economistas espa\u00f1oles y el d\u00eda en que perd\u00ed la inocencia&#8221;, El Pa\u00eds, n\u00famero del jueves 17 de enero de 1980, p\u00e1g. 38.<\/p>\n<p>P\u00e9rez i Morag\u00f3n, Francesc (1996). &#8220;Ignacio Villalonga: una aproximaci\u00f3n biogr\u00e1fica&#8221;, incluido en R\u00e9gimen municipal foral valenciano: los jurados y el consejo, editado por el Banco de Valencia, Valencia 1997, p\u00e1gs. 23-41.<\/p>\n<p>P\u00e9rez i Morag\u00f3n, Francesc (2000). &#8220;El Valencianisme Liberal&#8221;, El Pa\u00eds, edici\u00f3n valenciana, 8 de junio de 2000.<\/p>\n<p>Tortella Casares, Gabriel (2000). &#8220;Ignacio Villalonga Villalba: 1895-1973&#8221;, publicado en Los 100 empresarios espa\u00f1oles del siglo XX, obra dirigida por Eugenio Torres, con pr\u00f3logo de Gabriel Tortella, Lid Editorial Empresarial, Madrid.<\/p>\n<p>Jes\u00fas Huerta de Soto<br \/>\nCatedr\u00e1tico de Econom\u00eda Pol\u00edtica<br \/>\nUniversidad Rey Juan Carlos de Madrid<\/p>\n<p>&#8220;S\u00f3lo podr\u00e1 reproducirse total o parcialmente el contenido de este trabajo citando expresamente a su autor y al medio en donde fue originalmente publicado (indicado, en su caso, en la secci\u00f3n de bibliograf\u00eda del Curriculum vitae). A quienes incumplan esta condici\u00f3n les ser\u00e1n aplicados las leyes civiles y penales que correspondan, a parte de las procedentes indemnizaciones por da\u00f1os y perjuicios&#8221;.<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"parent":1216,"menu_order":0,"template":"","article-language":[1281],"class_list":["post-1623","articulo","type-articulo","status-publish","hentry","article-language-spanish"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/1623","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/1216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1623"}],"wp:term":[{"taxonomy":"article-language","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.jesushuertadesoto.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/article-language?post=1623"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}